Ella… La noche.

Aunque sea intenta calmar la angustia, que según ella se acerca alimenta al cerebro activo que no quiere caer en sus garras.

Intenta aunque sea alargar la mañana, que yo me encargo de hacer tiempo antes de que llegue.

Aunque sea obliga a la madrugada a que me tenga tan oprimida que no me deje ser consiciente de su despertar.

Intenta aunque sea reeducar al frío suelo acolchado que los ilusos llamarían cama pensando que cualquier mueble confortable nos sirve para descansar el pensamiento.

Aunque sea enseña a la noche a que me abrace como si me convenciese de que puedo superarla sin sufrir.

Mira… Déjalo y ven para que la noche no sea un problema.